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 | Por Dan Cellucci

Liderar como María

Cuando se trata de liderazgo en mi hogar, mis hijos saben quién manda: su madre al cien por cien. A pesar de mis mejores esfuerzos por solucionar problemas, impartir mi sabiduría o criar con heroica paciencia, mi esposa Tricia sigue siendo su referencia para la mayoría de sus necesidades cotidianas. Para todos nosotros, ella es un pilar de fortaleza y fe en nuestra familia. Este mes, mientras celebramos el liderazgo y amor de todas las madres en nuestras vidas, miremos especialmente a nuestra Santísima Madre como el modelo supremo de liderazgo, para que lo imitemos en nuestra familia, trabajo y ministerio.

 

Liderar con humildad

Desde la Anunciación hasta su Magníficat, María se regocijó en los dones que Dios le dio y en su papel en la historia de la salvación. Sus palabras y acciones nunca son egoístas; más bien, siempre dirigen a las personas hacia el Señor.

Preguntémonos:

¿Cómo puedo equilibrar el reconocimiento de mis dones con el reconocimiento de Aquel que me los dio? ¿Cómo puedo tener confianza en el papel concreto que Dios me llama a desempeñar en mi trabajo o en mi familia, al mismo tiempo que me reconozco como siervo del Señor?

Liderar con iniciativa

Aunque María se mostró completamente dócil al plan de Dios, no fue una participante pasiva. Ella “partió” en su viaje para visitar a Isabel “sin demora” (Lc. 1,39)

Es su insistencia en el banquete de bodas de Caná lo que llevó a su Hijo a realizar su primer milagro en su ministerio público. Vemos aquí cómo su iniciativa puso en marcha una serie de acciones por parte de otros y salvó el día a dos recién casados que se convirtieron en los beneficiarios de los abundantes dones de Dios.

Preguntémonos:

¿De qué manera puedo ser como María y cooperar con el plan de Dios de manera activa hoy? ¿Cómo se ve mi “sí” en acción?

Liderar con autorreflexión

Las Escrituras mencionan al menos tres veces en las que María reflexionó sobre una experiencia de la acción de Dios en su corazón. Nosotros, como María, somos un pueblo que celebra el misterio, la maravilla e incluso la incertidumbre del plan de Dios.

Preguntémonos:

¿Cómo puedo incorporar la autorreflexión en mi día a día y confiar en el desarrollo del plan del Señor en mi vida?

No pasemos por alto el liderazgo de María en la Iglesia y en nuestras vidas, tomándonos estos ejemplos en serio mientras nos esforzamos por hacer que todas nuestras palabras y acciones reflejen la gloria de Dios para llevar a otros a él.


Dan Cellucci es el CEO del Catholic Leadership Institute.

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