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 | Por Candace Bryant-Lester, FAITH Catholic

Santa María Isabel Hesselblad

 

1870-1957 | Festividad: 4 de junio
Patrona de las enfermeras


La vida de santa Isabel de Hesselblad se caracterizó por su incansable servicio a los enfermos y a los pobres, por poner su vida en peligro mortal para salvar vidas inocentes y por fomentar el diálogo entre católicos, judíos y protestantes.


Nacida como la quinta de trece hermanos en una época de dificultades económicas en Suecia, Isabel comenzó a trabajar a los 16 años y, a los 18, emigró a los Estados Unidos para formarse y trabajar como enfermera al servicio de los enfermos y los ancianos en Nueva York, enviando dinero a su familia en Suecia. Aunque fue bautizada y criada en la Iglesia Reformada de Suecia, su labor de enfermería en los Estados Unidos la puso en contacto con la fe católica a través del cuidado de muchos católicos pobres. Comenzó a dedicarse tanto al estudio como a la oración y a desarrollar una devoción por la Madre del Redentor. En 1902, Isabel se incorporó a la Iglesia, recibió los sacramentos y dedicó su vida por completo a Cristo.


En 1906, profesó sus votos en Roma en la orden religiosa del Santísimo Salvador, las Brigidinas, fundada por Santa Brígida de Suecia en el siglo XIV. Poco después, fundó una nueva rama de las Brigidinas, cuya misión era unificar a los cristianos escandinavos con la Iglesia Católica, al tiempo que continuaba prestando servicio a los enfermos y los pobres. En el convento-hospital que fundó, los pacientes sin recursos eran atendidos con compasión y dignidad. En la actualidad, su orden cuenta con 50 casas repartidas por tres continentes.


Durante la Segunda Guerra Mundial, Isabel se dedicó incansablemente a obras de caridad en favor de los pobres y los marginados, y continuó su labor de promoción de la unidad cristiana. Durante el Holocausto, acogió a 60 familias judías en su convento, lo que le valió el reconocimiento “Justo entre las Naciones”, un honor que Israel otorga a personas no judías que arriesgaron sus vidas para salvar a judíos.


Isabel falleció en 1957 tras una vida marcada por problemas de salud. Fue beatificada por el Papa Juan Pablo II en 2000 y canonizada por el Papa Francisco en 2016.


¡Santa María Isabel Hesselblad, ruega por nosotros!