Asume tu papel en la construcción del Reino
Todo gran equipo, todo equipo verdaderamente exitoso, encuentra la manera de que cada miembro desempeñe su papel con entusiasmo y eficacia. Ningún equipo de fútbol ganaría jamás si cada jugador insistiera en ser el delantero centro. Ninguna producción de West Side Story llegaría a la noche de estreno si todas las actrices exigieran interpretar a María. Aunque cada persona aspire a la grandeza en su propio papel, es imposible que todos ocupen el centro del escenario.
Son personas como san Bernabé quienes nos recuerdan el poder de asumir el papel de un personaje secundario. Escuchamos su nombre cada año, sobre todo en las lecturas de los Hechos de los Apóstoles, pero casi siempre aparece a la sombra de San Pablo. Sin embargo, si miras con atención, Bernabé está presente en algunos de los momentos más decisivos de la Iglesia naciente. Y celebramos su fiesta el 11 de junio.
Bernabé dejó todo y se unió a los Apóstoles poco después de Pentecostés. Respondió por la conversión de Pablo, ayudó a establecer la Iglesia en Antioquía y participó en el primer Concilio de Jerusalén. Viajó con Pablo, llevó el Evangelio a Chipre y, según la tradición, llegó a ser mártir por la fe. Sin duda, Bernabé desempeñó un papel decisivo en la construcción de la Iglesia naciente gracias a sus acciones llenas del Espíritu y a que vivió a la altura del significado de su nombre: “hijo del consuelo”.
Si la vida ejemplar de fe de san Pablo te parece, a veces, fuera de tu alcance, te propongo que encuentres inspiración en el testimonio de san Bernabé. Su fidelidad, generosidad, valentía, perseverancia y celo misionero deberían animarte a preguntarle al Señor de qué maneras estás llamado a vivir esas mismas virtudes. Deja que Bernabé te inspire a abrazar con alegría tu papel en la construcción del Reino porque, así como lo hizo con él, Jesús te elige, te fortalece y te sostiene.
Aunque a veces sea difícil no compararte con los demás y desear tener su llamado, su influencia o su reconocimiento, recuerda que el Señor se complace en las maneras ocultas, pequeñas, fieles y, a la vez, radicales en que le dices que sí. Bernabé no se preocupaba por su estatus; simplemente quería servir a Jesús y a su Iglesia, y hoy lo veneramos como santo. Comprometámonos todos a cumplir con alegría nuestro papel por el Evangelio y a animar a nuestros hermanos y hermanas que están haciendo lo mismo, porque, como bien sabemos en el deporte, cuando uno del equipo anota, “¡anotamos todos!”.
Pete Burak es vicepresidente de Renewal Ministries. Tiene un máster en teología y es orador habitual en actividades dirigidas a jóvenes y adultos jóvenes.